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Bioceres S.A. La Justicia decretó la quiebra en plena guerra por el control del holding

El juez Fernando Mecoli dispuso el desapoderamiento de la sociedad que dio origen al grupo

Bioceres S.A. La Justicia decretó la quiebra en plena guerra por el control del holding

El juez Fernando Mecoli dispuso el desapoderamiento de la sociedad que dio origen al grupo

El expediente de quiebra de Bioceres SA sumó en las últimas horas un paso clave con la designación de la sindicatura que llevará adelante el proceso. Tras el sorteo de una sindicatura clase A, el juez Fernando Mécoli confirmó que el control del proceso quedará en manos de un trinomio de contadoras integrado por Vanesa Lorena Beccacece, Gabriela Marta Gorini y María Lorena Chacón, quienes ya aceptaron el cargo.

La decisión se inscribe en la línea que el magistrado había dejado planteada en el auto de apertura de la quiebra al que accedió Punto Biz, donde descartó el planteo inicial de los abogados de Bioceres SA de encuadrar el caso como una “pequeña quiebra”. Mécoli consideró que la magnitud del pasivo y la complejidad de la estructura societaria del grupo —con ramificaciones internacionales y vínculos con sociedades que cotizan en el Nasdaq— exigían aplicar el régimen general y designar una sindicatura de mayor escala.

En ese contexto, una de las primeras tareas del equipo contable será depurar y reconstruir la verdadera situación patrimonial de la compañía, luego de las inconsistencias detectadas por el propio juez en la documentación presentada por la empresa.

En la resolución, el magistrado advirtió divergencias significativas entre los estados contables certificados y una planilla posterior presentada por la sociedad para actualizar el cuadro de situación. Mientras los balances al 30 de junio de 2025 informaban un activo cercano a $5.937 millones frente a un pasivo de $162.464 millones, una planilla posterior elevaba el activo a más de $47.000 millones y el pasivo a $226.000 millones, cifras que carecían de validación técnica formal.

Ante esas inconsistencias, Mécoli remarcó que la tarea de la sindicatura será clave para verificar la composición real del activo y del pasivo, analizar la trazabilidad de los bienes y eventualmente impulsar acciones de recomposición patrimonial si detectara operaciones que pudieran haber afectado el patrimonio de la sociedad.

El trabajo de las contadoras también deberá incluir el rastreo de activos dentro de la compleja ingeniería societaria que rodea al grupo biotecnológico, que tiene como principal activo histórico la participación en Bioceres Crop Solutions (BIOX) y que en los últimos años atravesó una profunda reconfiguración corporativa bajo el paraguas de Moolec Science.

Con la sindicatura ya conformada, el proceso entra ahora en una etapa decisiva: la verificación de créditos, reconstrucción del patrimonio y eventual liquidación de activos, pasos que permitirán dimensionar con mayor precisión el verdadero tamaño del pasivo que arrastraba la sociedad fundacional del holding biotecnológico surgido en Rosario.