
Brutal represión contra quienes protestaban por la reforma laboral de Milei
El Gobierno justificó el accionar en Plaza Congreso
Pasadas las 15, la policía y la Gendarmería avanzaron sobre manifestantes en Plaza Congreso, que protestaban contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno. Las fuerzas de seguridad dispersaron a la multitud con gases lacrimógenos y camiones hidrantes, mientras algunos dirigentes denunciaban que jubilados y trabajadores fueron los primeros en recibir la represión.
Miles de personas se convocaron frente al Congreso para expresar su rechazo a la reforma laboral impulsada por Javier Milei cuando un grupo de encapuchados llegó y comenzaron los destrozos y disparos con proyectiles improvisados.
Como suele ocurrir, las fuerzas de seguridad respondieron de manera violenta. Primero alcanzaron a jubilados que participaban pacíficamente, y luego reprimieron al resto de la columna con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes.
En Sáenz Peña e Yrigoyen, al menos dos personas fueron detenidas, mientras que la Policía de la Ciudad bloqueó el paso de periodistas en Alsina y San José y los amenazó con atacar.
La justificación oficial
El operativo estuvo a cargo de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien sostuvo en sus redes que las manifestaciones deben ser pacíficas y que cualquier hecho de violencia sería reprimido.
La funcionaria informó que ya había dos detenidos por agredir al personal de seguridad y que tres efectivos de Gendarmería y uno de la Policía Federal resultaron heridos. Monteoliva señaló que algunos manifestantes estaban armados con morteros, molotovs y gomeras con tuercas, y afirmó que habían sido identificados.
En conversación con Página/12, la abogada Carmen Verdú de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) confirmó que hasta el momento se convalidaron por la fiscalía 12 detenciones y que existen, al menos, 30 personas demoradas por las fuerzas de seguridad.
Infiltrados y tensión en las calles
Según los manifestantes, los incidentes fueron protagonizados por un pequeño grupo de infiltrados encapuchados, que buscaban generar caos y dejaron en evidencia a quienes se movilizaban de manera pacífica.
En paralelo, sindicatos, organizaciones sociales y agrupaciones políticas se sumaron a la movilización, reafirmando su rechazo a la reforma laboral y llamando a continuar las protestas, incluso con un paro nacional.
Sesión parlamentaria y clima político
La sesión en el Senado comenzó antes del mediodía, habilitada gracias al quórum aportado por UCR, PRO y sectores del peronismo provincial.
Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista, abrió el debate criticando la “extrema judicialización del sistema laboral” y defendiendo la necesidad de la ley para equilibrar las normas laborales. Mientras tanto, Milei siguió el desarrollo de la sesión desde la Quinta de Olivos.