
Del Magreb a la guerra de Ucrania: escenarios optimistas y pesimistas para España en el mundo
El escenario más optimista para el embrollo diplomático España-Marruecos-Argelia es que Rabat y Argel consigan encontrar vías de comunicación alternativas para canaliza...
El escenario más optimista para el embrollo diplomático España-Marruecos-Argelia es que Rabat y Argel consigan encontrar vías de comunicación alternativas para canalizar sus históricos diferendos. Esto permitiría a la diplomacia española salir del juego de suma cero en el que, cuando se acerca a Marruecos, se distancia de Argelia, y a la inversa. La evolución en 2023 será clave para garantizar el suministro energético, el comercio bilateral y el equilibrio de las cuestiones migratorias. En el caso de Ucrania, el mejor escenario sería aquel en el que los aliados mantienen su ayuda y, por la presión, Rusia se aviene a negociar, cede buena parte de las regiones conquistadas y congela el conflicto sobre la Península de Crimea. Esa relajación de la guerra en suelo europeo permitiría a España tener una presidencia europea en el segundo semestre del año tranquila y fructífera, con acuerdos sobre inmigración o, incluso, sobre la reforma de las reglas fiscales de la UE. En el peor, la tensión internacional deriva en un auge del euroescepticismo con Italia o Hungría más distanciados y España gastando el tiempo de sillón rotatorio de la presidencia del Consejo en apagar fuegos.