
El acopio de tabaco ya supera los $92.800 millones y la CTM alternará la compra
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La campaña 2025-2026 ingresa en su tramo decisivo con más del 70% del volumen proyectado ya comercializado. Mientras el flujo de entrega se mantiene firme en toda la provincia, desde el sector cooperativo ajustan la operatoria para evitar cuellos de botella en el procesamiento y almacenamiento
La campaña tabacalera 2025-2026 continúa mostrando un fuerte dinamismo en Misiones y, a poco más de un mes del primer corte de datos, el volumen acopiado prácticamente se duplicó. Según cifras oficiales del Ministerio del Agro y la Producción, al 16 de abril ya se llevan entregados 27.627.251 kilos de tabaco Burley, lo que representa un avance del 71,89% sobre la estimación total de 38.430.000 kilos.
El crecimiento en la cantidad de hoja entregada también se traduce en un impacto económico de gran magnitud. El monto total abonado a los productores alcanza los $92.828.397.950,70, consolidando al sector como uno de los principales motores de la economía rural misionera en esta etapa del año.
El precio promedio ponderado se mantiene relativamente estable en relación con el inicio de la campaña, ubicándose en $3.360,03 por kilo. En paralelo, la calidad del producto continúa en niveles altos, con un promedio acumulado de 82,71 puntos, lo que refleja condiciones favorables tanto en la producción como en la selección de la materia prima.
En términos de distribución, la Cooperativa Agroindustrial de Misiones (CTM) sigue liderando el acopio con 9.558.571 kilos recibidos, seguida por MP con 7.620.513 kilos. Más atrás aparecen AOTA con 3.578.301 kilos, CIMA con 2.454.418 kilos, BLASA con 1.982.396 kilos y COTAVI con 1.808.003 kilos. También participan otras entidades y empresas con volúmenes menores, como Panambí, TBC, Néstor Alfader y Cooparg.
El avance sostenido del acopio comienza a plantear nuevos desafíos logísticos para el sector. Desde la CTM advirtieron que el elevado volumen de producción obliga a reorganizar el esquema de compra para evitar la saturación de las plantas.
En ese sentido, el presidente de la entidad, Jorge Kappaun, explicó que se implementará un sistema alternado de recepción. “Se va a comprar una semana sí, una semana no, por el tema de demasiado volumen de tabaco”, afirmó, al tiempo que remarcó que la medida busca permitir el procesamiento del producto sin generar acumulación excesiva de stock.
El dirigente llevó tranquilidad a los productores al asegurar que la totalidad de la producción será adquirida, aunque reconoció que el ritmo deberá ajustarse. “Se va a comprar todo el producto, así que tranquilo”, sostuvo, y estimó que la zafra podría completarse entre fines de abril y mayo.
Kappaun también advirtió sobre un fenómeno creciente en la campaña actual, vinculado a un aumento de la superficie plantada. Según señaló, existe “un poco de tabaco de más” debido a que muchos productores ampliaron su producción ante la falta de alternativas rentables en las chacras.
En esa línea, vinculó la situación con la crisis de precios en otro cultivo clave de la provincia. “Mientras subsista el bajo precio de la yerba, va a seguir pasando esto”, indicó, al explicar que los productores recurren al tabaco como principal fuente de ingresos.
El titular de la cooperativa no descartó que parte de la producción quede sin comercializar. “Seguramente vamos a quedar con algún poco de tabaco de más que no podamos vender”, advirtió, marcando un escenario de sobreoferta que podría impactar en el cierre de la campaña.
A este contexto se suman las secuelas de los conflictos registrados al inicio de la zafra, cuando protestas de productores interrumpieron la actividad durante varias semanas. Kappaun recordó que esas medidas generaron pérdidas significativas y afectaron el normal funcionamiento de la cadena productiva.
“Dos semanas estuvimos cortados ahí la entrada a la cooperativa. Esas dos semanas fueron un mes”, señaló, al explicar que la paralización retrasó procesos clave como el envío de muestras y la autorización para el procesamiento del tabaco.
El dirigente fue crítico con este tipo de acciones y planteó la necesidad de avanzar en un marco normativo que brinde mayor previsibilidad al sector. “Si hay un acuerdo de precio, nadie te puede venir a hacer un piquete”, expresó, al tiempo que cuestionó que un “grupo minoritario” pueda afectar a toda la actividad.
En paralelo, también deslizó sospechas sobre maniobras dentro del propio circuito comercial. Según indicó, en algunos casos las protestas podrían responder a intereses de intermediarios que buscan incidir en los precios de compra.