
El carnaval retornó a Río de Janeiro con la alegría de haber dejado atrás a Bolsonaro
La ultraderecha brasileña rumiaba un enojo doble al comenzar la semana. De un lado, Luiz Inacio Lula da Silva le había tendido exitosamente la mano al del...
La ultraderecha brasileña rumiaba un enojo doble al comenzar la semana. De un lado, Luiz Inacio Lula da Silva le había tendido exitosamente la mano al del estado de San Pablo, Tarcísio de Freitas, hasta hace pocas semanas aliado de Jair Bolsonaro. "La elección ha terminado, estamos juntos", le dijo el presidente, al supervisar juntos en el norte de la región más rica del país los daños causados por una lluvia que, además, provocó casi 40 muertos y obligó a suspender el carnaval. La irritación de los seguidores del capitán retirado se incrementó al compás de la gran fiesta pagana en Río de Janeiro. El carnaval carioca fue también la celebración del fin de años de oscurantismo y la pandemia. Abundaron además las críticas al racismo y la censura que dominó durante el pasado Gobierno.