
Electrodomésticos Whirlpool 200 despedidos
Anunció que deja de fabricar en Argentina por la caída del consumo y avance de importaciones:
La firma de electrodomésticos Whirlpool anunció de forma sorpresiva el cierre de su planta situada en el Parque Industrial de Pilar, y comunicó la desvinculación de unos 200 trabajadores.
Según informaron desde la empresa, la decisión se enmarca en una pérdida de competitividad para producir y exportar —agravada por la fuerte competencia de productos importados—a lo que se suma una caída general del consumo en el mercado local.
La notificación fue comunicada a los empleados este miércoles, y ya comenzó la negociación con el sindicato Unión Obrera Metalúrgica (UOM) para el paquete de indemnización y compensaciones correspondientes.
Menos producción, más importaciones y un giro estratégico
Desde Whirlpool explicaron que el cierre responde a la imposibilidad de mantener un “modelo de negocio operativo y competitivo”: la planta perdió eficiencia en un contexto de desaceleración del consumo y aumento notable de importaciones.
La fábrica de Pilar —inaugurada en 2022 con una fuerte inversión y con el objetivo de producir lavarropas de última generación para el mercado interno y exportaciones— ya había comenzado a mostrar señales de debilidad. En mayo de 2024 la empresa redujo a un turno sus operaciones, recortando al menos 60 puestos de trabajo.
Ahora, el plan de la empresa es reorientar su operación hacia un esquema más comercial y de distribución, dejando de lado la producción local. Whirlpool aseguró que mantendrá su oficina comercial y de distribución en Argentina, donde seguirán trabajando entre 100 y 120 personas.
Impacto en los trabajadores: incertidumbre y reclamo
Empleados despedidos denunciaron que la medida fue abrupta y sin aviso previo. Uno de ellos, identificado como Ignacio Cabezas, contó que a la mañana recibiron la noticia, la planta fue cerrada por completo —producción, administración y recursos humanos— y se les ofreció transporte para irse.
Los trabajadores expresaron su malestar por la medida, la incertidumbre sobre su futuro y exigieron respuestas claras. Muchos afirmaron que no abandonarán el predio hasta recibir una oferta coherente por parte de la empresa.
Una planta que prometía mucho, hoy cerrada
La planta de Pilar había sido inaugurada en 2022, con una inversión millonaria —unos 40–50 millones de dólares según los anuncios originales— para fabricar electrodomésticos de línea blanca, con una capacidad estimada de producción de 300.000 unidades al año, de las cuales se esperaba exportar el 70%.
Se planeaba así fortalecer la producción local y el empleo, con más de mil puestos de trabajo directos e indirectos. Pero la realidad del mercado —caracterizada por caída del consumo, devaluación, importaciones y baja competitividad local— terminó por revertir esa expectativa.
Un nuevo paradigma: de la producción al comercio
Con el cierre de la planta, Whirlpool apuesta ahora por concentrar sus operaciones en importación, comercialización y distribución en Argentina, dejando atrás su ciclo de manufactura local.
Según explicó la empresa, la decisión responde a un plan de “eficiencia operativa” y de reasignación de recursos, en consonancia con su estrategia regional.