
Eliminan normas de control de calidad de la yerba mate
Nación profundiza la desregulación del INYM
El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) aprobó la Resolución 2/2026 que elimina y modifica artículos clave del reglamento de control de calidad de la materia prima. La decisión, publicada este martes en el Boletín Oficial, responde a los decretos nacionales de simplificación normativa (90/2025 y 812/2025) y marca un nuevo paso en la política de desregulación del sector.
La norma abroga las resoluciones 152/2021, 373/2021 y 347/2021, y modifica disposiciones de la Resolución 11/2017, flexibilizando exigencias sobre:
- Recepción de hoja verde: se mantiene el control, pero se simplifica el procedimiento.
- Almacenaje de yerba canchada: se habilitan más tipos de envases y depósitos, siempre que eviten contacto con el suelo. Se exige que el estacionamiento se realice en bolsas tipo “big bags” o sistemas que eviten el contacto con el suelo y la humedad, prohibiendo la presencia de animales o plagas en los depósitos.
- Separación de palo grueso y cuerpos extraños: la responsabilidad recae en los secaderos.
- Parámetros de calidad: se fijan límites de humedad, polvo y semillas, además de controles microbiológicos e inorgánicos, aunque con protocolos más flexibles.
El decreto nacional 812/2025 había establecido que el INYM “no podrá dictar normas o establecer intervenciones que provoquen distorsiones en los precios de mercado, generen barreras de entrada o interfieran en la libre interacción de la oferta y la demanda”. Con esta resolución, el Instituto avanza en la adecuación de su normativa a ese marco.
Impacto en Misiones
La medida se inscribe en la política de desregulación nacional encabezada por Javier Milei, que recortó las facultades del INYM y dejó sin herramientas de intervención a favor de los productores más chicos.
- Para los grandes industriales, significa menos controles y más libertad para imponer condiciones en el mercado.
- Para los pequeños productores misioneros, implica mayor incertidumbre, riesgo de concentración y pérdida de protección institucional frente a abusos de precios.
Desde distintos sectores yerbateros se advierte que la desregulación rompe el equilibrio histórico que garantizaba cierta estabilidad para los colonos y que la eliminación de normas de control de calidad puede derivar en un mercado más desigual.