
Éxodo infinito del Líbano
Murielle el Feghaly sabía que su vida no sería fácil cuando eligió su profesión. Como cirujana, "un oficio que no suele ser para chicas", esta joven libanesa de 29 año...
Murielle el Feghaly sabía que su vida no sería fácil cuando eligió su profesión. Como cirujana, "un oficio que no suele ser para chicas", esta joven libanesa de 29 años ha tenido que superar todo un abanico de obstáculos. Ahora, desde Francia, siente cómo sus dos pasiones colisionan. "Líbano siempre será mi hogar", reconoce. Pero, cuando piensa en volver, su trabajo va por delante. "Primero me gustaría construir mi carrera y reputación fuera del Líbano, aprender al máximo y tal vez algún día volver y demostrarle a mi gente que puedo ser mejor cirujana que los cirujanos", apunta en una contradicción vital que atormenta a la juventud libanesa. Murielle protagoniza otra historia entre miles en un Líbano que se desangra ante el éxodo masivo de sus gentes.