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Fuerte caída del consumo:

Panaderías de Misiones registran una baja del 40% en las ventas

Fuerte caída del consumo:

Panaderías de Misiones registran una baja del 40% en las ventas

El sector panadero atraviesa uno de los veranos más complejos de los últimos años en Misiones. Así lo advirtió Omar Acosta, vicepresidente del Centro de Industriales Panaderos de la provincia, quien aseguró que el consumo cayó alrededor de un 40% en comparación con el mismo período del año pasado, una situación que ya genera despidos y pone en jaque la sostenibilidad de muchos comercios.

“Enero está muy tranquilo, con una baja muy grande de consumo. Estamos muy preocupados para que pase este mes y el siguiente”, expresó Acosta en diálogo con FM Santa María de las Misiones. Según explicó, se trata de una tendencia que históricamente se repite en verano, pero que este año se profundizó. “Siempre fueron duros estos días, pero ahora se acentuó mucho más la merma de ventas”, señaló.

La caída del consumo impacta de lleno en la producción. “Te das cuenta de la poca venta y la poca producción que hay cuando el negocio sigue andando con mucha menos gente”, graficó el dirigente panadero, quien remarcó que la falta de movimiento en las calles, producto de las vacaciones, afecta no solo a las panaderías sino al comercio en general. “El centro vive del movimiento de los colegios, los bancos y los trámites. Cuando empiezan las clases, ahí arranca el verdadero movimiento”, explicó.

Costos en alza y despidos inevitables

Pese a la baja en las ventas, los costos fijos continúan aumentando. Alquileres, sueldos, cargas sociales y servicios siguen presionando a un sector que vende menos. “Los alquileres llegan cada tres meses con aumentos implacables, los sueldos también; el lunes ya se acordó un aumento en paritarias. Todo sigue aumentando”, sostuvo Acosta.

En ese contexto, reconoció que ya se registran despidos en el rubro. “Sí, hay despidos porque no se puede soportar. No se puede sostener la misma cantidad de gente si vendemos un 40% menos”, afirmó. Si bien no hay cifras oficiales aún en Misiones, adelantó que este mes podría haber más novedades. “No es lindo ni fácil despedir, cuesta formar un panadero”, remarcó.

Acosta subrayó que se trata de una problemática extendida a nivel nacional. “No pasa solo en Posadas o en Misiones. Estoy en contacto con FAIPA (Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines) y esto ocurre en todas las provincias”, indicó.

Insumos quietos y alivio parcial en servicios

En cuanto a los insumos, el vicepresidente del Centro de Industriales Panaderos explicó que los precios se mantienen relativamente estables debido a la falta de demanda. “Están quietos porque no hay movimiento. Incluso hay ofertas y descuentos, y a veces se otorgan más días de crédito, porque es una cadena”, detalló.

Respecto a los servicios, destacó el beneficio clave de programa Ahora Pan: “Tenemos un convenio con el Gobierno hace 7 u 8 años que nos permite mantener el precio del pan sin aumentos, y a cambio recibimos un beneficio en la tarifa eléctrica que nos ayuda bastante”. Sin embargo, aclaró que otros costos, como el gas y el agua, no cuentan con alivios, y que en verano el consumo energético aumenta por el uso de cámaras, heladeras y aire acondicionado.

Alquileres, informalidad y cambios en el mapa comercial

La mayoría de las panaderías de Posadas alquilan sus locales, lo que agrava la situación. “Los alquileres son altos y se complica juntar el dinero”, advirtió Acosta. Esta realidad impulsa a algunos comercios a mudarse a los barrios. “En el barrio el vecino no se va; en el centro dependemos de la gente que circula. Los fines de semana las ventas bajan mucho”, explicó.

Consultado sobre la competencia informal, reconoció que las panaderías clandestinas siguen siendo una problemática difícil de erradicar. “Pasa, pasó y va a pasar. Hay muchos pequeños vendedores que lo hacen para sobrevivir”, dijo, aunque remarcó la importancia de comprar en comercios habilitados. “La ventaja de una panadería habilitada es que el producto está controlado”, sostuvo.

Expectativas puestas en marzo y en cambios laborales

De cara a los próximos meses, Acosta aseguró que el sector espera con ansiedad el inicio del ciclo lectivo. “Estamos desesperados para que llegue marzo. Las compras escolares pueden reactivar un poco el movimiento y ahí empieza el año para nosotros”, expresó.

También se refirió al debate por la modernización laboral. “Hace falta una reestructuración. No se trata de perjudicar al empleado, sino de equilibrar las reglas para que ambos podamos sostenernos”, afirmó.

Pese al difícil panorama, el dirigente mantuvo una mirada esperanzadora. “Siempre hay esperanza de que esto cambie para mejor. Nosotros sabemos trabajar y vamos a seguir intentando mantenernos”, concluyó.