
La ayuda empieza a llegar a Turquía mientras Siria queda abandonada
Empieza hacerse de noche, con el sol ocultándose en el horizonte, cuando el líder del grupo se planta. Parad, parad! Que paren todos! Largo! Fuera!, grita el hombre mientras los suyos, sal...
Empieza hacerse de noche, con el sol ocultándose en el horizonte, cuando el líder del grupo se planta. Parad, parad! Que paren todos! Largo! Fuera!, grita el hombre mientras los suyos, saltando entre los escombros, corren tan rápido como pueden. Hace unos minutos, entre las ruinas, había aparecido un teléfono. Un rato después, aparecerá un cadáver. Pero ahora es momento de correr: detrás del edificio derrumbado, el mismo que hace unos días tenía ocho plantas, otro igual y aún en pie se estremece. Todos fuera! Va a caer!, grita el líder del equipo. Todos se apartan. El edificio no cae. Las tareas siguen.