
La noche beirutí es queer
Cae la noche en Beirut y algunas calles se llenan de brillo. En un país oscuro donde no hay luz, ni casi energía, los locales abiertos iluminan el barrio, con su m...
Cae la noche en Beirut y algunas calles se llenan de brillo. En un país oscuro donde no hay luz, ni casi energía, los locales abiertos iluminan el barrio, con su música pop y sus luces de colores. Mientras, un desfile de lentejuelas, plumas y pompones se une a la masa que, empapada en sudor, se mueve al unísono sobre la pista de baile. En la capital del Líbano, la noche tiene más horas que el día. Muchas de ellas tienen como protagonistas a los que, durante el día, son forzados a mimetizarse entre la población. Pero, al cruzar el umbral de estos bares y discotecas, se dejan llevar por el ritmo de las canciones de la libanesa Haifa Wehbe y se sienten en casa, en libertad. Y es que la noche en Beirut es queer.