
La retomada Izium, todavía atrapada por la impiedad de la guerra
A media mañana, con un viento frío en pleno apogeo en Izium, llega una asombrosa sesión de efectos especiales proporcionados por la misma realidad: una sucesión ...
A media mañana, con un viento frío en pleno apogeo en Izium, llega una asombrosa sesión de efectos especiales proporcionados por la misma realidad: una sucesión de estallidos se sucede y atraviesa esta ciudad del este de Ucrania. Pero la gente sigue caminando y conversando como si nada. Porque aquello no es el ruido de algún proyectil o bomba que acaba de caer, aunque eso pueda parecer. Se trata de las detonaciones de los desminadores que, aquí y allá, trabajan incansablemente para hacer explotar las numerosas minas que quedaron atrás tras el repliegue ruso de septiembre pasado.