
Los abusos de los derechos humanos en Egipto empañan la cumbre del clima
Entre las playas paradisíacas del mar Rojo y la prisión Scorpion hay apenas 400 kilómetros en línea recta. Para llegar desde los centros de convenciones de Sharm el Sheij ...
Entre las playas paradisíacas del mar Rojo y la prisión Scorpion hay apenas 400 kilómetros en línea recta. Para llegar desde los centros de convenciones de Sharm el Sheij donde este domingo empezará la COP-27 hasta uno de los peores centros carcelarios de Egipto, hay que cruzar la península del Sinaí, el Canal de Suez y alcanzar las orillas del Nilo. Con tierra y mar de por medio, los gritos ahogados de los miles de prisioneros políticos que languidecen entre los barrotes no alcanzarán los oídos de los diplomáticos, activistas y representantes políticos preocupados por el clima. Antes, tendrán que superar los muros de hormigón que aíslan a la idílica ciudad de esa terrible realidad que muchos ciudadanos viven hoy en día en Egipto.