
Los palestinos, "conejillos de indias" de Israel para perfeccionar su tecnología de cibervigilancia
En menos de una semana, la vida de Salah Hamouri cambió para siempre. Este activista palestino-francés, oriundo de Jerusalén, rememora esos días desde F...
En menos de una semana, la vida de Salah Hamouri cambió para siempre. Este activista palestino-francés, oriundo de Jerusalén, rememora esos días desde Francia. "El Gobierno israelí acusó de terrorismo a seis organizaciones palestinas por los derechos humanos", recuerda. Entre ellas, estaba Addameer, que da apoyo a los miles de presos palestinos que languidecen en cárceles de Israel. Hamouri fue uno de ellos. Desde que salió de prisión en 2011, se ha volcado en la defensa de los reclusos como abogado. "Tres o cuatro días después, revocaron definitivamente mi permiso de residencia", narra. Y "al cabo de cinco meses, estaba en prisión bajo detención administrativa". El pasado diciembre, Israel deportó a Hamouri a Francia sin posibilidad de retorno a su Palestina natal.