
Marcha de los Días
Desregulación con sabor a yerba muy amarga Mientras el gobierno...
Desregulación con sabor a yerba muy amarga
Mientras el gobierno de Milei, en medio de feroces internas, festeja que a un reducido grupo de sectores le va bien en el país, la cadena yerbatera comprobó en carne propia que la Nación hace tiempo le soltó las manos. La reconfiguración política local en la UCR, el PJ y el Pays. En el oficialismo provincial se firmó el acuerdo de Ruiz de Montoya y caducó el Frente Renovador, dando lugar a Encuentro Misionero
El gobierno de Javier Milei salió a festejar los resultados que arrojó el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) por parte del Indec, que mostró un rebote del 3,5% mensual desestacionalizado y un 5,5% interanual. Lo hizo en una semana dura, atravesada por un recrudecimiento de las internas palaciegas, donde el sector de Santiago Caputo golpea al de Karina Milei, específicamente al sostener que una cuenta de X denominada @PeriodistaRufus pertenecería a Martín Menem. Dicha cuenta es utilizada para atacar al bando de Santiago y las fuerzas del cielo.
El presidente fingió demencia con la interna y celebró en redes sociales los datos del Emae, señalando que la actividad económica en el país “está volando”. Pero de nuevo los datos oficiales revelan una realidad mucho más compleja, caracterizada por una economía dual o de dos velocidades. Para el oficialismo, ese número demuestra que la economía tocó piso y comenzó una reactivación. Pero los sectores que festejan están muy concentrados y no reflejan la crisis de la economía en su conjunto, como perciben día a día las economías regionales o los comercios, en las provincias y los municipios de todo el país.
La recuperación no es homogénea ni del todo sostenible, advierten muchos analistas económicos y consultoras privadas. Dicho de manera más simple, son sectores concentrados que traccionan divisas y operan con lógicas globales, independientes del consumo interno que en general en todo el país está planchado. Los que la pasan bien con este modelo, son los sectores de pesca, agricultura, ganadería, caza y silvicultura, es decir el agro en gran escala, al igual que la explotación de minas y canteras, es decir minería y energía.
Todos los demás sectores, la mayoría, la pasan muy mal y no tienen nada para festejar. Al contrario, se conocen a diario de fábricas cerrándose y economías regionales en crisis. Sectores industriales pymes y economías regionales, como el caso más preocupante como el yerbatero en Misiones, el vitivinícola en Mendoza o el frutícola en el Alto Valle, sobreviven en medio de una fuerte presión por aumento de tarifas, desde luz, combustibles y logística, combinados con un tipo de cambio apreciado que encarece producir en dólares y abarata la entrada de bienes importados.
Para ellos no hay ninguna solución, como quedó demostrado esta semana en el anexo de la Cámara de Diputados de la Nación que funcionó como un laboratorio a escala de la disputa política y doctrinaria que atraviesa la Argentina.
La crisis yerbatera dejó de ser un problema sectorial para convertirse en un caso testigo del impacto de la desregulación económica impuesta por el gobierno de Javier Milei.
Con las manos vacías
El encuentro desarrollado el jueves 21 dejó en evidencia la contraposición irreconciliable de dos matrices de pensamiento económico. Ello a pesar de conocerse un documento presentado por los intendentes de 40 municipios misioneros. Esta acción colectiva e interpartidaria demuestra que la crisis yerbatera ya desbordó las chacras y se transformó en un problema de sustentabilidad fiscal y social para los pueblos del interior de Misiones.
Los productores misioneros llevaron al corazón del poder político un reclamo de supervivencia económica, pero se chocaron con la muralla de un proyecto nacional que prioriza la desregulación teórica por sobre las particularidades socioeconómicas de las economías regionales.
Diputados oficialistas de La Libertad Avanza como Diego Hartfield o el actual presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), Rodrigo Martín Correa, ratificaron en la cara de los productores que no habrá marcha atrás con el desguace de las funciones regulatorias del Instituto.
Para el oficialismo nacional, restablecer la fijación de precios o el arbitraje estatal es considerado casi un pecado mortal. Insisten que la postura política se basa en la fe, en las fuerzas del mercado, la tradicional oferta y demanda, como único asignador eficiente de recursos, ignorando las asimetrías estructurales de la cadena.
Desde Encuentro Misionero, los diputados nacionales Oscar Herrera Ahuad y Yamila Ruiz plantearon que el mercado libre en el sector yerbatero no genera competencia, sino concentración oligopsónica, es decir pocas industrias grandes fijando el precio a miles de pequeños productores; por lo que consideran desde este bloque que la intervención estatal es la única garantía de equilibrio social.
Es lo que también piensan desde el arco productivo, tareferos y cooperativas. Los planteos se hicieron ante las comisiones de Economía, que preside la diputada de Unión por la Patria Julia Strada, y la comisión de Economías Regionales, que preside el diputado del mismo espacio político y exministro de Agricultura de la Nación Luis Basterra.
Lo positivo fue que esta vez lograron sentar a todas las partes, incluidos los diputados del PRO, como Emanuel Bianchetti, y el senador Martin Goerling, para que expusieran su posición.
Lo negativo es que los productores terminaron comprobando en directo y en carne propia que la Nación le soltó la mano hace tiempo y que la oposición al gobierno de Milei carece de mayoría calificada necesaria en el Congreso para sancionar una ley que doblegue el veto o la resistencia del Poder Ejecutivo Nacional.
La UCR se moderniza
El escenario político de la provincia de Misiones atraviesa una etapa de fuerte reconfiguración interna y posicionamientos estratégicos del oficialismo y la oposición.
En todos los ámbitos se aceleran los debates con la mirada puesta en los comicios del 2027.
De cara a los desafíos electorales modernos, la Unión Cívica Radical (UCR) de Misiones decidió avanzar en la modificación de su Carta Orgánica, lo cual representa un movimiento clave para agilizar los procesos de toma de decisiones internas. A partir de ahora no hace falta ser afiliado al radicalismo para ser candidato del espacio, entre otras reformas. Pretenden que el radicalismo sea más expeditivo y más moderno a la hora de tomar decisiones.
Es uno de los objetivos explicados por Walter Molina, presidente de la Convención Provincial. Sostiene que la sociedad misionera exige una alternativa real de gobierno frente a más de dos décadas de hegemonía del oficialismo provincial. Entiende que el radicalismo debe construir un frente amplio guiado por principios propios y leyes locales, evitando directivas impuestas desde Buenos Aires como sucede en la LLA.
El resurgimiento del PJ y posibles alianzas
El Partido Justicialista (PJ) de Misiones viene de cerrar un ciclo histórico de intervenciones y 27 años sin elecciones internas, concretando la proclamación de la lista “La Julio Humada”, encabezada por Christian Humada.
La normalización con nuevas autoridades representa un viraje estratégico como comenzó a percibirse esta semana. Pero la tarea recién empieza. Entre los desafíos se encuentran la urgencia de reordenar las bases territoriales del justicialismo en las intendencias misioneras, buscando devolverle al partido un rol de protagonismo institucional y representatividad que había quedado desdibujado en los últimos años.
Pero, como se dijo, todo está en movimiento, como muestra de ello es que esta semana se produjo un importante encuentro de cara a lo que viene: el presidente del PJ recibiendo al histórico referente del Partido Agrario y Social, Héctor “Cacho” Bárbaro, quien reconoce que su principal base es la del peronismo y considera que en esta etapa con un PJ alejado de los oficialismos provincial y nacional, cabría la posibilidad de concretar alguna alianza electoral.
Toda una definición en un tiempo de rearmado electoral, porque con ello se buscaría fusionar la recuperada personería y sello histórico del PJ, con el arraigo y la fuerte inserción rural y de los sectores tabacaleros como colonos que posee el Pays en el Alto Uruguay y el centro de la provincia. Las definiciones y acuerdos programáticos están en el orden del día.
Pacto de Ruiz de Montoya
La reconfiguración del poder en el oficialismo de Misiones, al cambiar un sello arraigado como fue hasta ahora el Frente Renovador de la Concordia, aún más conocido como Renovación por Encuentro Misionero, muestra que cualquier cambio, como en este caso, de nombre y objetivo partidario, siempre genera tensión, porque a su vez es la señal de que tal cambio efectivamente está sucediendo.
Todo ello se produce además en medio de una crisis nacional que golpea las arcas provinciales y municipales. En medio de tal ebullición, se conoció de la convocatoria al habitual encuentro de intendentes, esta vez de manera conjunta de parte de la Comisión de Desarrollo Estratégico Integral de Municipios (Codeim) y la Asociación de Intendentes del Norte Misionero (Adinm). Era un encuentro más, pero generó grandes expectativas en los días previos, porque había trascendido el volumen de participantes y de contenido político que iba a tener. Al pasar las horas, tal encuentro que se terminó concretando en el municipio de Ruiz de Montoya, también se supo que había quienes pretendían sabotear esa reunión y otros le querían bajar el precio y pensaban que sería de mínima participación.
Pero llegó el día y la convocatoria reunió a un total de 67 intendentes, quienes recibieron con algarabía al gobernador Hugo Passalacqua y aprovecharon estos jefes comunales para sacarse una foto con el mandatario provincial, pero también para leerle un documento, donde brindaban por igual apoyo y reclamos de mayor participación en las decisiones electorales como también requirieron ayuda para enfrentar crecientes demandas sociales de los vecinos, ante la asfixia presupuestaria que acarrea el escenario de crisis nacional.
En el escrito destacaron el liderazgo de Passalacqua, de quien resaltaron como la máxima autoridad política del Estado provincial y articulador estratégico del vínculo permanente entre la Provincia y los municipios. El encuentro tuvo un fuerte impacto y repercusión política. Trascendió que los intendentes le preguntaron a Passalacqua si tenía intenciones reales de presentarse a un nuevo período al frente del Ejecutivo provincial. Su respuesta fue que no esquiva los compromisos y añadió que estará donde sea más útil.
Alto impacto y anuncios
“Esto ya se largó”, fue lo que dijo el Carlos Rovira aquel 16 de abril en la Sala de las Dos Constituciones de la Cámara de Diputados, al anunciar que el espacio iniciaba una nueva era. Daba el puntapié inicial para las candidaturas que, en esa misma jornada, aparecieron con los aspirantes a la intendencia de Posadas. A su vez, rápidamente la maquinaria electoral del oficialismo se extendió en toda la provincia.
A su vez, para aquellos que aún tuvieran alguna duda de que la denominación del espacio político había cumplido su etapa, el principal referente lo dijo en la previa de este jueves con todas las letras: “La Renovación caducó” para dar surgimiento a Encuentro Misionero que propone una nueva narrativa, lo cual no es un tema menor para el espacio ni para la política misionera en general. El cambio está cargado de simbolismo como la ratificación de los objetivos, tras dos décadas de fuerte hegemonía con la misma denominación en la provincia.
En medio del encuentro con diversos sectores, económicos y profesionales, Rovira declaró que dejaría de ser candidato a cargos electivos y fue quizás otro movimiento que genera mayor tensión en el sistema político provincial. Será después de dos décadas que no aparezca en la lista oficialista, quizás intentando desarmar otro concepto utilizado por la oposición del personalismo o permanencia en el cargo.
Por eso, cada uno de sus gestos o palabras, analizados e interpretados de acuerdo a diversos criterios, demuestran que, por estas horas, el cambio de nombre y objetivo del oficialismo, siguen generando tensión, confusión y expectativas por lo que vendrá. Lo que no se puede ocultar es que hay diferentes miradas del presente y futuro del espacio que gobierna la provincia.