
La empresa concesionaria solicitó iniciar los trabajos el 1 de agosto ante el pronóstico de una crecida extraordinaria. La medida busca resguardar la infraestructura ante una crecida que superaría a la de 2022
Ayer Miercoles 22 de julio ingresó por mesa de entrada en la Intendencia del Parque Nacional Iguazú un escrito en el que la empresa concesionaria solicita autorización para comenzar a desamar el circuito Garganta del Diablo, al parecer en su totalidad, a partir del próximo 1 de agosto.
El pedido se basa en las proyecciones de una crecida extraordinaria que, según especialistas, superaría ampliamente a la registrada en 2022, cuando el caudal del río alcanzó más de 23 mil metros cúbicos por segundo y se llevó más del 50 por ciento de las pasarelas del circuito.
De hecho, se estima que, debido a la presencia del fenómeno El Niño, el caudal podría incluso superar las cifras de 2013, año en que la cota máxima registrada superó los 45.000 metros cúbicos por segundo.
Frente a este panorama, y ​​con el fin de evitar daños mayores a la infraestructura, la empresa solicitó desamar las pasarelas a partir del 1 de agosto. Según el escrito, el trabajo se extendería por un mes y finalizaría días antes del inicio de la crecida, que ya fue pronosticada para septiembre.
El cronograma previsto
El documento detalla, además, el procedimiento que la empresa pretende poner en práctica. Así, desde el 1 de agosto comenzaría el desarme de la infraestructura del circuito, tarea que demandaría un mes.
Posteriormente, una vez que el caudal del río se normalice, se iniciarían las tareas de reacondicionamiento, que insumirían al menos dos meses más.
De cumplirse este cronograma, el circuito Garganta del Diablo quedaría nuevamente habilitado en diciembre.
Cabe destacar que, días atrás, la empresa concesionaria y representantes del Parque Nacional Iguazú se reunió con autoridades de la Compañía Paranaense de Energía (Copel) para fortalecer el protocolo vigente de monitoreo del río Iguazú.
En ese encuentro, el eje estuvo puesto en recabar datos precisos y actualizados sobre las proyecciones de los caudales, ya que las precipitaciones copiosas en la cuenca generan una onda de crecida que viaja río abajo y provoca el consecuente aumento del nivel del Iguazú.
En este sentido, Iguazú Argentina SA, como empresa a cargo de gestionar los servicios y mantener la infraestructura del parque, mantiene desde hace tiempo lazos institucionales con Copel. Por eso, la reciente reunión buscó, sobre todo, consolidar un diálogo más fluido y permanente entre ambas partes para mejorar el monitoreo conjunto del río.
Fuente: https://diariosol.com.ar/piden-autorizacion-para-desarmar-el-circuito-garganta-del-diablo/