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Protesta yerbatera | Escenario dispar en los cortes de ruta

Se levantaron o flexibilizaron en algunos puntos, mientras que en otros continúan sin cambios

Protesta yerbatera | Escenario dispar en los cortes de ruta

Se levantaron o flexibilizaron en algunos puntos, mientras que en otros continúan sin cambios

Productores y tareferos ajustan las modalidades de la Protesta yerbatera en la zona Centro. Mientras en San Vicente y Dos de Mayo no hay paro, en Campo Grande y Villa Bonita continúan los cortes con fuerte presencia.

En medio del la protesta yerbatera que atraviesa Misiones, los productores comenzaron a redefinir las modalidades de protesta en distintos puntos de la provincia, con escenarios dispares según la localidad.

En San Vicente, la medida de fuerza ya no se realiza un paro total. Según explicó el productor yerbatero Eduardo Sanz, no cortan la ruta, pero intervienen los camiones con yerba canchada y hoja verde. A su vez, la adhesión es baja: “Acá en San Vicente poca gente se suma”, afirmó. En la misma línea, indicó que en Dos de Mayo tampoco hay paro por el momento y que aún no está definido si se avanzará con alguna medida en los próximos días.

En ese contexto, Sanz advirtió sobre una semana clave para el sector, marcada por el inicio de la actividad en los secaderos. “Esta semana va a ser terrible porque abrieron la mayoría de los secaderos”, señaló, en referencia a un escenario que podría presionar a los productores, ya que ante la necesidad de ingresos en la chacra, los colonos podrían realizar la zafra a pesar de los pagos irrisorios.

Sin embargo, destacó que una parte importante del sector mantendría su postura de no avanzar con la cosecha: “Mucha gente no va a cosechar su yerba”, afirmó, en línea con la estrategia de sostener el reclamo.  

En contraposición, en otras localidades las protestas se mantienen con mayor firmeza. Campo Grande y Villa Bonita continúan como los principales puntos de corte en la provincia.

De acuerdo a lo señalado desde Campo Grande, en las últimas horas se concentró una importante cantidad de manifestantes, quienes intensificaron los controles sobre el transporte de materia prima. En ese contexto, “hicieron volver” camiones que trasladaban yerba mate, tanto canchada como hoja verde, obligándolos a regresar a su lugar de origen.

El conflicto sigue abierto y con posibles cambios en los próximos días, a medida que los productores evalúan cómo sostener sus reclamos frente al avance de la actividad en los secaderos y la falta de definiciones en el sector.

La reunión intersectorial no logró destrabar el conflicto

La semana pasada se realizó una reunión intersectorial clave para el sector yerbatero, que reunió a distintos actores de la cadena con el objetivo de avanzar en una definición sobre el precio de la hoja verde. Sin embargo, el encuentro terminó sin acuerdo y dejó al descubierto la continuidad de la crisis, en un contexto de fuerte incertidumbre de cara a la zafra. 

Desde la producción, si bien valoraron el espacio de diálogo, remarcaron que la situación sigue siendo crítica. “Fue una reunión productiva por ser la primera, en un marco de respeto, pero no se llegó a un acuerdo”, señaló Jorge Skripczuk, productor y representante de Impulso Yerbatero. En ese sentido, cuestionó uno de los argumentos planteados por la industria: “Si uno mira los números oficiales, no hay sobreoferta. No llegamos a los mil millones de kilos y el consumo viene creciendo”, sostuvo. Además, apuntó contra la desregulación del mercado al afirmar que “hoy esta situación la está pagando el productor y también el tarefero”.

Por su parte, desde el Gobierno provincial reconocieron la gravedad del escenario y la falta de herramientas nacionales para ordenar el mercado. “El productor necesita una referencia concreta y previsible”, expresó el ministro del Agro, Facundo López Sartori, quien explicó que la Provincia impulsa una pizarra de precios referenciales. No obstante, advirtió sobre los límites de la intervención estatal: “La Provincia sola no puede imponer un precio obligatorio como existía antes”, aunque aseguró que puede “impulsar, transparentar y defender un valor de referencia que le dé fuerza al reclamo del productor”.