
Ríos: armas silenciosas en Ucrania
El aspecto de la represa del río Oskil impresiona. Una neblina gruesa entinta de gris un escenario que parece apocalíptico. El complejo hidroeléctrico ha...
El aspecto de la represa del río Oskil impresiona. Una neblina gruesa entinta de gris un escenario que parece apocalíptico. El complejo hidroeléctrico ha sido reventado, está partido en dos, las esclusas han caído al agua y unas aguas nerviosas contornean abajo el gigantesco amasijo de hormigón y hierros retorcidos que solía unir las dos orillas. Por aquí, hasta el repliegue ruso de finales del verano pasado, se desarrollaron atroces enfrentamientos. Ahora en algunas zonas el punto de contacto con el río es menos cercana pero en otras el Oskil todavía hace de barrera natural entre las áreas bajo control ruso y donde están las tropas ucranianas, donde los combates siguen intensos.