
Tensión en la cadena de pagos | Se disparó 200% el rechazo de cheques a pymes
Un informe advierte sobre el riesgo de un “efecto contagio”
Un informe privado reveló que la cantidad de cheques sin fondos creció 200% interanual y acumuló casi USD 600 millones entre diciembre y febrero. El dato, sumado a una mora crediticia del 4% para pymes, enciende las alarmas sobre la liquidez y la continuidad operativa.
La cantidad de cheques rechazados por falta de fondos se aceleró y registró un incremento interanual del 200%, lo que refleja las crecientes tensiones en la cadena de pagos que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. Un informe de la consultora Fidelitas analizó el contexto financiero actual y describió un escenario de “apreciación cambiaria, crédito restrictivo, costos en alza y demanda frágil”.
El relevamiento sostuvo que la situación general evidencia una recuperación dispar. “La economía argentina atraviesa una fase de estabilización macroeconómica con recuperación heterogénea por sector. Sin embargo, la cadena de pagos y la base pyme muestran señales de tensión que pueden trasladarse a crédito, abastecimiento y continuidad operativa”, señaló el documento.
Los datos de Fidelitas mostraron que en diciembre se alcanzó el máximo histórico de la serie con 97.612 cheques rechazados. Las cifras de enero, con 89.352, y febrero, con 86.350, confirmaron que el nivel de tensión se mantiene por encima de la media histórica y supera los registros de la pandemia en 2020. En términos monetarios, el monto de cheques sin fondos se disparó desde un promedio mensual de USD 30 millones hasta USD 180 millones en el último trimestre. En diciembre, los rechazos sumaron USD 198,8 millones, mientras que en enero y febrero los valores se ubicaron en USD 175,7 millones y USD 172,8 millones respectivamente.
Un indicador de alerta temprana
El informe diferenció la información que proveen los cheques rechazados de la que exhibe la mora en los préstamos bancarios. Para la consultora, el primer dato funciona como una señal anticipada de la fragilidad financiera que enfrentan las pymes. “El cheque rechazado por falta de fondos es uno de los indicadores más directos del estado de liquidez de las empresas. A diferencia de los datos de mora bancaria —que capturan deterioro acumulado— el rechazo de cheques refleja una incapacidad de pago puntual y anticipada, y funciona como indicador de alerta temprana en la cadena de pagos“, puntualizó el análisis.
En este sentido, la mora en los créditos bancarios destinados a empresas alcanza un promedio del 2,5%. Sin embargo, el dato global oculta una dispersión crítica. Las grandes compañías, que concentran el 42% del crédito corporativo, tienen una mora de solo 0,9%. En cambio, las pymes son las que acumulan el mayor deterioro, con una tasa de irregularidad que se ubica en el 4,0%.
Riesgo en la cadena de suministros
El estudio advirtió que los problemas en la cadena de pagos abren la puerta a riesgos en la cadena de suministros. Mencionó que sectores como Molinería (43,3%), Cueros (40,7%), Muebles (7,9%), Indumentaria (7,7%) y Construcción (6,1%) presentan niveles de morosidad muy elevados. El informe explicó que la situación de estas empresas puede afectar a compañías de mayor tamaño.
Desde la perspectiva de Fidelitas, muchas de estas pymes son proveedoras de grandes industrias. “Son, en su gran mayoría, proveedores de insumos o subcontratistas de grandes compañías industriales. Cuando un proveedor clave de la cadena falla —ya sea por quiebra, interrupción operativa o incapacidad de entregar pedidos— el impacto se traslada aguas arriba y genera retrasos de producción, quiebres de stock e interrupciones operativas en empresas de mayor tamaño“, detalló el documento.
De esta forma, surge el riesgo concreto de que se provoque un “efecto contagio”, dado que el cheque rechazado de una empresa es el ingreso que otra no percibe. “El nivel actual de rechazos indica que este mecanismo de contagio ya está activo y que su propagación puede afectar a empresas con perfiles de riesgo aparentemente sólidos», afirmó el texto. A su vez, el aumento de la mora generó que los bancos ajusten sus políticas de otorgamiento de crédito, con plazos más cortos y requisitos más exigentes, lo que amplifica la restricción de liquidez en el sistema.
Finalmente, el reporte concluyó que, si bien la economía muestra una mejora macroeconómica, persisten desequilibrios. “La combinación de apreciación cambiaria, crédito restrictivo, costos en alza y demanda frágil configura un entorno exigente para el ejercicio empresario, tanto en pequeñas compañías expuestas a riesgos muy elevados, como de grandes compañías para administrar las contingencias de terceros y la planificación a largo plazo”, finalizó el informe.