
Trajeron a la Argentina «la Ferrari» de las impresoras 3D y construyen casas de hormigón de 120 m2 en 48 hs
...
Importada desde Dinamarca, la primera impresora 3D de hormigón de la región llega para abaratar costos y optimizar tiempos: paredes dobles, eficiencia energética y estructuras listas en dos días. La supervisión es humana, como también los trabajos posteriores en las terminaciones, instalaciones y detalles finales
En el sector inmobiliario actual, los desarrolladores se enfrentan a un desafío constante: los costos de construcción no bajan y la única variable con margen real para ganar eficiencia es el tiempo de obra. En este escenario, una tecnología que antes parecía limitada a pequeños objetos plásticos está transformando la industria a gran escala: la impresión 3D de estructuras de cemento.
Lo que comenzó como una tendencia global —con hitos como un Starbucks impreso en Texas o una estación de tren terminada en seis horas en Japón— ya es una realidad en el mercado argentino de la mano de Grondplek, la startup cofundada por el emprendedor Mateo Salvatto junto a tres socios.
El proceso difiere radicalmente de la construcción tradicional. Como explicaron al diario «La Nación», la empresa trajo al país la primera máquina de la región, fabricada en Dinamarca por la firma Cobod.
Los beneficios del modelo: más barato, resistente y sustentable
Frente al prejuicio de que una estructura impresa pueda ser frágil, los resultados técnicos demuestran lo contrario. Salvatto detalla las principales ventajas de este sistema:
Aunque el modelo actual de Grondplek está limitado a construcciones de hasta tres plantas, la tecnología avanza hacia la impresión en serie mediante guías horizontales que permiten «fabricar» un lote de casas una detrás de la otra.
El Starbucks de Texas construido con una impresora 3D
Además, el proyecto trasciende lo residencial. Al funcionar como una fábrica de premoldeados portátil, la máquina puede trasladarse, nivelarse sobre el terreno y comenzar a operar directamente en proyectos de ingeniería civil o campamentos mineros.
El proyecto, que inició su gestación en 2021, encontró en 2025 su gran impulso al asociarse con el grupo Techint para implementar esta tecnología en el país. A día de hoy, Grondplek ya cuenta con:
La impresión 3D ya no es el futuro de la construcción; es el presente de una industria que busca reinventarse para ser más accesible, rápida y sostenible.